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Conmemoración y festejo

Cuatro decenios sin pausa

Premio Naciones Unidas sobre reducción de desastres 2007

 
 

RELACIONES CON BUILDING SOCIAL HOUSING FOUNDATION (BSHF)

Esta Institución, cada año, organiza visitas de estudio al proyecto ganador del Premio Mundial del Hábitat, con el fin de fomentar la difusión de buenas prácticas en el campo de la vivienda y facilitar la transferencia de conocimientos y experiencias, para lo cual BSHF ofrece becas que permiten la asistencia de participantes de una serie de países.

El propósito de estas visitas es promover un conocimiento profundo de las técnicas prácticas, los métodos de capacitación y los enfoques utilizados en la concreción de los proyectos dentro de cada programa ganador. Las visitas intensivas, in situ, forman una importante parte de la visita de estudio, proporcionando una oportunidad de estudiar todos los aspectos del programa y conocer a todos los responsables de su éxito.

Como resultado, los enfoques utilizados en estos programas suelen adaptarse y utilizarse en otras regiones del mundo.

Premio 2001, visitado por AVE en 2002.

Programa de Viviendas de Bajo Costo, Orangi, Karachi, Paquistán.

El Proyecto Piloto Orangi es conocido como uno de los más exitosos programas de provisión de saneamiento gestionado por una organización no gubernamental. Este programa, de mejora de la infraestructura de gestión comunitaria, ha ayudado a más de un millón de personas a mejorar sus instalaciones de saneamiento desde que comenzó a desarrollarse, en 1980, por iniciativa del Dr. Akhtar Hameed Khan, un reconocido científico social paquistaní. Él creó el Proyecto Piloto Orangi como un instituto de investigación cuyo objetivo era analizar los problemas del asentamiento Orangi, para luego, por medio de la investigación, la acción y la educación extensiva, descubrir soluciones viables. Su estrategia siempre ha sido ayudar a la gente del lugar a alcanzar sus propias necesidades de desarrollo antes que contar con la ayuda de fuentes extranjeras. Los métodos utilizados comprenden la identificación de los activistas locales para luego capacitarlos en la organización de la comunidad y en el apoyo técnico, darles apoyo y orientación para realizar mejoras del trabajo y simplificar los diseños de modo que éstos sean asequibles. Es importante estimular profesionales y gobiernos para apoyar las iniciativas de los habitantes. Durante la vida del programa los residentes de Orangi han instalado 1.300.000 pies de cañerías sanitarias bajo suelo y 91.000 viviendas tienen baños interiores individuales como resultado del proyecto.

En 1986, habiendo visto el éxito del programa de saneamiento, Proyecto Piloto Orangi - Instituto de Investigación y Capacitación (OPP-RTI, por su sigla en inglés), se inició un programa de vivienda que usa la misma investigación y método de acción. La investigación fue realizada en conjunto con la Universidad de Karachi y el Colegio Mayor Dawood y sus resultados establecían que casi todas las casas en el asentamiento ilegal Orangi eran de bajo nivel de calidad. Esto se debía a una variedad de factores, tales como:

• La mala calidad de los materiales de construcción usados en la construcción: bloques de hormigón hechos a mano, componentes principales en las paredes y cimientos de las casas, eran de baja calidad. En consecuencia, se presentaban evidentes rajaduras en la estructura de las viviendas.

• Las técnicas de construcción eran inadecuadas: se usaban técnicas de construcción defectuosas debido a la ignorancia y a las actitudes de construir rápido de los albañiles y los residentes.

• La relación injusta entre el contratista, el albañil y el propietario de la casa.

• La mala ventilación de las casas.

Habiendo pasado dos años investigando los problemas de las casas y sus causas, el programa desarrolló un método de acción y emprendió soluciones piloto a esos problemas.

El trabajo llevado a cabo abarca:

• Las mejoras de los componentes manufacturados en fábricas de espacios abiertos en el asentamiento Orangi en Karachi, con el fin de mejorar la calidad de los bloques de hormigón disponibles para la construcción y la introducción de la manufactura de componentes alternativos para techos.

• El desarrollo de diseños y técnicas de construcción estándar y la capacitación de albañiles en el uso de los mismos, así como la provisión de planes y presupuestos precisos.

• La preparación de contraventanas de acero estandarizado y el préstamo de herramientas y equipos a las comunidades locales.

• La preparación de ayuda audio-visual, manuales y hojas de instrucciones de fácil comprensión por la población local.

Los propietarios de las fábricas de espacio abierto de componentes para la construcción fueron persuadidos de participar en la investigación y en el desarrollo de materiales de construcción mejorados y en la manufactura de ladrillos de calidad superior haciendo uso de maquinaria simple. Se identificó una mezcladora de hormigón de mejor proporción y el proceso de compactación, vibración, curación y secado fue aerodinámico; esto permitió que los bloques sean cuatro veces más fuertes que antes sin ningún incremento en el precio. Lo anterior se debe al aumento de la producción a través de la mecanización (un promedio de 750 bloques en una producción de 2.500 bloques por día). La investigación inicial se efectuó en 1987, en cuatro fábricas de espacios abiertos, con la provisión de un préstamo y apoyo técnico por parte de OPP-RTI. Las 57 fábricas de espacios abiertos que elaboran componentes manufacturados, sin excepción, en el área de Orangi han adoptado estos métodos, así es que al presente Orangi se ha convertido en el centro de producción mecánica de bloques en Karachi. En su totalidad, el empleo en el sector productor de bloques se ha visto incrementado y las ganancias han aumentado hasta al menos 50 por ciento y en algunos casos hasta 200 por ciento. En la actualidad, de treinta a cuarenta por ciento de los bloques que están siendo fabricados en Orangi son exportados a las áreas vecinas.

Noventa y seis albañiles locales han sido entrenados en el diseño y la construcción de las técnicas de mejor calidad y el mejor uso de las herramientas; ellos, a la vez, están entrenando a sus aprendices. Se han provisto de planes y presupuestos precisos a los albañiles y fueron prestadas las herramientas y contraventanas para llevar a cabo el trabajo. Una nueva tecnología de cojinetes de carga para la construcción ha sido desarrollada, la que cuesta sólo un tercio del costo de construcción de hormigón reforzado. Presenta cimientos in situ que soportan, como mínimo, la planta baja más un primer piso, paredes de soporte de la construcción de seis pulgadas construidas con bloques prefabricados, material para techado tipo listón-teja o T-viga y métodos adecuados de reparación, una grada prefabricada, orientación y ventilación apropiadas. Más de 4.000 casas son construidas cada año con estos bloques y sistemas de construcción de mejor calidad.

La falta de ventilación adecuada es un problema recurrente en las casas y escuelas. A través del uso de la guía y orientación en el lugar, folletos, carteles, reuniones con los albañiles y dueños de casa, se ha enfatizado la importancia de la ventilación.

Los jóvenes del lugar han sido entrenados como para-arquitectos con el fin de otorgar apoyo técnico y consejo a las familias locales, a los constructores comunitarios y a los pequeños contratistas constructores, puesto que las prácticas arquitectónicas existentes no eran las aceptables para emprender este trabajo. El primer equipo de para-arquitectos ha creado una oficina en Orangi y ha desarrollado una clientela importante. Los jóvenes de la comunidad también están siendo capacitados en topografía y levantamiento de planos en OPP-RTI para, de esta manera, poder ayudar a los barrios en el levantamiento de planos en sus respectivos asentamientos cuando llegue el tiempo de regularización de sus zonas por el gobierno local.

Aproximadamente 96.000 casas han sido beneficiadas por el trabajo de los programas de saneamiento OPP-RTI. Una vez que las calles hayan sido saneadas y limpiadas, con la introducción de cañería sanitaria bajo suelo, los habitantes del lugar están preparados para invertir recursos propios en la mejora de sus respectivas casas. Se estima que Rs 100.000 (1.750 dólares USA) son gastados por cada familia en sus casas, una vez que los trabajos de mejora ambientales fueron concluidos.

La financiación de los costos de la administración central de la organización es pagada por la Fundación Paquistaní y los gastos en los programas de capacitación adicional y educación son cubiertos por la ayuda internacional. Todos los costos son mantenidos a un nivel mínimo. El programa de crédito tiene reservas de Rs 230 millones (cuatro millones de dólares USA). El costo, al presente, de realizar las mejoras de saneamiento, es cubierto por las comunidades; los líderes locales organizan todo el financiamiento para los trabajos colectivos. Hasta la fecha más de Rs 82 millones han sido invertidos por las comunidades locales en las mejoras de saneamiento. Las familias individuales pagaron por el costo de las mejoras en sus propias viviendas.

Además de las mejoras en el sistema de saneamiento y vivienda en Orangi, el programa ha apoyado la posición de las mujeres en las comunidades, estimulando su participación en el proceso de desarrollo comunitario, ha establecido un programa educativo y apoyado programas de salud y micro-crédito. Ha habido una mejora en la salud de los residentes, una reducción sustancial en las tasas de mortalidad infantil y un incremento en los ingresos disponibles.

El método de base comunitario OPP-RTI para las mejoras del saneamiento, ambiental y vivienda, desarrollado en Orangi ha sido usado en muchos otros asentamientos de barrios marginales en Karachi y en otras siete ciudades de Paquistán. Se otorga capacitación al personal de la ONG, a activistas de base comunitaria y a sus contrapartes gubernamentales de la oficina de OPP-RTI en Karachi y el personal de OPP-RTI efectúa visitas y controla el trabajo. Estas organizaciones de base comunitaria, actualmente, están tomando la iniciativa en actividades que tratan con la gestión de residuos sólidos, educación etc.

Se estima que más de 4 millones de personas se han beneficiado de la replicación del proceso. El gobierno nacional ha estado de acuerdo en apoyar el modelo de OPP-RTI y en promover, cada vez más, el método, el cual está siendo ampliamente usado por las agencias internacionales y organizaciones de ayuda. El método también ha sido ampliamente utilizado en otras partes del mundo, con la capacitación a personas de Nepal, Camboya, Vietnam, Asia Central, Sur África y Sri Lanka.

Para mayor información se puede consultar www.urckarachi.org

 

Premio 2002, visitado por AVE en 2003.

Programa Arquitecto de la Comunidad, Cuba.

Establecido como un programa piloto, en 1994, el Programa Arquitecto de la Comunidad, al presente, desarrolla sus actividades en toda Cuba, sirviendo, con apoyo técnico accesible, a las familias que están construyendo o renovando sus casas sobre la base de la ayuda mutua.

El programa es auto financiado y a la fecha ha sido utilizado por 500.000 familias.

La práctica de un enfoque de diseño participativo capacita a las familias con habilidades y les da confianza así como mejores condiciones de vida. Tiene una reputación internacional por su trabajo y actualmente está siendo replicado en otros países de América Latina; también está dirigiendo un programa en Sud África.

 

Premio 2004, visitado por AVE en 2004.

(En dicho año
 AVE y CEVE presentaron uno de sus trabajos,
 el que fue elegido entre los 12 finalistas).

Proyecto: Programa de reconstrucción post-terremotos “Techando La Paz”, San Salvador, El Salvador.  

Resumen del proyecto: Este programa de reconstrucción de viviendas demuestra como la reconstrucción realizada después de un terremoto devastador puede producir un desarrollo comunitario exitoso. Se han desarrollado diseños apropiados de casas resistentes a los terremotos y se está impartiendo capacitación en técnicas de construcción y mantenimiento así como en técnicas comerciales y de liderazgo de comunidad. Hasta la fecha se han finalizado más de 7.500 casas, cuyos futuros habitantes han proporcionado la mano de obra para construirlas y se han establecido títulos de propiedad seguros para aquellos que previamente no tenían los documentos correctos. Se han formado 1.400 pequeñas empresas, muchas de ellas manejadas por mujeres. Los municipios locales han participado completamente y han acogido con agrado la creciente participación ciudadana generada por el programa. Se han considerado las inquietudes medioambientales respecto a la deforestación y la polución del suministro de agua y, ahora, los enfoques utilizados en este programa se están transfiriendo a áreas que experimentan problemas similares.
     
Propósitos y objetivos: Restituir y mejorar las condiciones de la vivienda de los damnificados por el terremoto de 2001 mediante el refuerzo de la participación ciudadana y la organización de quienes participan en su construcción localmente.

Con una población de 6,5 millones, El Salvador es el país más pequeño y más densamente poblado de América Central. El 34% de la población vive en la capital: San Salvador. Hace poco que El Salvador concluyó décadas de guerra civil; es, además, un territorio propenso a los desastres naturales como huracanes y terremotos. La urbanización y la globalización son factores muy importantes en las cambiantes condiciones socio-económicas del país. Los terremotos de 2001 se cobraron 10.000 víctimas entre muertos y heridos, destruyeron 164.000 hogares y 41.000 empresas y dañaron 105.000 viviendas. El costo económico del terremoto se calculó que ascendía a 334 millones de dólares estadounidenses y, por lo que a provisión de la vivienda se refiere, el país retrocedió dos décadas. La provincia de La Paz fue la más afectada, con daños en el 59% de las viviendas.

El programa cubre 18 de los 22 distritos de la provincia de La Paz. Los beneficiarios han sido seleccionados por las autoridades locales respectivas sobre la base de sondeos detallados y siguiendo una serie de criterios acordados mutuamente. El 80% de las 224 comunidades asistidas están situadas en zonas rurales. En el 55% de los hogares la cabeza de familia es una mujer y los ingresos medios de las familias involucradas son de 124 dólares mensuales. Casi la mitad del empleo consiste en trabajo de jornalero.

Inicialmente, los trabajadores de la comunidad movilizan a los beneficiarios y les ofrecen apoyo general durante la fase de construcción. Se organizan unas siete familias a la vez formando un equipo de construcción que erigirá las casas ayudándose mutuamente con el apoyo de un albañil calificado. Se han construido más de 1.800 casas como estructuras de acero adecuadas para desmantelarlas. Esto es en vista de que la tenencia de la tierra es dudosa para un número considerable de terrenos, y hay víctimas del terremoto que vivían en viviendas de alquiler o cooperativas sin título de propiedad. La casa estándar de 27m2 consiste en paredes de bloques huecos y tejado de tejas de micro-hormigón y consta de una sala de estar y dos dormitorios pequeños. Hasta la fecha, se han construido más de 7.500 hogares mediante ayuda mutua. Otros componentes del proyecto se encargan de las reparaciones de los sistemas de suministro de agua (pozos, conductos y depósitos de agua), la construcción de letrinas, la provisión de pequeños créditos para grupos de mujeres y la mejora de la administración local.

El programa de la vivienda de La Paz quiere minimizar los riesgos de daños causados por catástrofes futuras seleccionando cuidadosamente las zonas de construcción, preparando cimientos adecuados, diseñando las casas para garantizar la máxima resistencia posible y supervisando la tecnología del proceso de construcción. De ese modo es menos probable que otros terremotos tengan un efecto tan devastador en el futuro.

Un elemento importante del proyecto es la participación de los lugareños y las comunidades locales en los procesos de toma de decisiones. Además, las familias se encargan de transportar los suministros, excavar los cimientos, preparar la argamasa y el hormigón y preparar los encofrados, así como de colocar el tejado. Mantienen un registro de su labor y cuidan de sus suministros y herramientas. Los lugareños son también formados en técnicas de construcción y mantenimiento, en el uso y mantenimiento de los sistemas de agua potable establecidos (que benefician a 1.650 familias), así como en administración y organización de la comunidad para habilitarlos de modo que puedan asumir más responsabilidad para la gestión de sus comunidades. Se han realizado una serie de talleres sobre las amenazas a la calidad de vida que incluyen: contaminación, deforestación, falta de planificación urbana, desempleo y parcelas agrietadas por los terremotos. También se ha ofrecido formación en administración de la comunidad: controles de finanzas, levantamiento de actas y preparación de boletines informativos.

El costo total de las casas hechas de bloque de hormigón es de 2.384 dólares y las construidas con paneles de metal desmontables costaron 1.343 dólares, incluyendo materiales, mano de obra calificada y la contribución de mano de obra de la comunidad. El costo del programa de tres fases es de 14.500.000 dólares, 78% del cual proviene de la organización donante alemana (KFW). El 20% del costo de las casas procede de la comunidad local en cuanto a la mano de obra con la que ha contribuido en la construcción y el tiempo que ha dedicado a los programas de formación. Las autoridades locales también hacen una contribución económica.

Los fondos se ponen a disposición de grupos especialmente vulnerables para ayudar a las personas a emprender pequeños negocios. Muchos se han reunido con el fin de formar empresas productivas para la reventa de tejas de micro-hormigón en las comunidades, compraventa de carne, mariscos, ropa y comidas preparadas. Hasta la fecha, han sido establecidas más de 1.400 empresas, muchas de ellas por mujeres. Tener una tenencia segura y una vivienda permanente fomenta que los miembros del hogar la usen como base de una microempresa para suplementar los ingresos familiares.

Aspectos innovadores: Después de experimentar con diez tipos diferentes de casa, para ver cuáles eran las más adecuadas, o sea fáciles de construir y mantener, económicas, resistentes a terremotos etc., se adoptaron diversas innovaciones en las características físicas y técnicas de las construcciones:

•          Autoproducción de materiales de construcción.
•          Desarrollo de las capacidades en construcción y en programas de formación de
            líderes.
•          Aceptación de una letra certificada colectiva como prueba de tenencia de terreno.
•          Fomento de actividades generadoras de ingresos.
•          Énfasis en encontrar opciones rentables.
•          Inclusión del desarrollo de capacidad y formación como parte del programa de
            reconstrucción.
•          Inclusión en el proceso de reconstrucción de las familias que eran demasiado pobres
            para tener cualquier tipo de vivienda antes del terremoto.

Sustentabilidad ambiental. Ha aumentado la calidad y disponibilidad de agua para los hogares locales. Se han establecido comités de agua para garantizar el buen uso y mantenimiento del sistema. La instalación de letrinas que evitan la contaminación biológica del agua de la superficie y de la tierra es una parte integral del proyecto. Se usan materiales locales para todas las construcciones. También se tratan los asuntos ecológicos de la deforestación.

Sustentabilidad social. Se imparte formación en liderazgo para habilitar a las comunidades a fin de que puedan negociar con las autoridades locales respecto a la provisión de infraestructura y otros servicios comunitarios en el futuro. Hasta la fecha, se han formado más de 180 líderes comunitarios y ahora éstos participan en otros proyectos de formación en la comunidad local. También se ofrece formación en técnicas de gestión empresarial. Se han creado organizaciones legalmente establecidas para ayudar a crear mecanismos permanentes de interacción y negociación, tanto en el seno de la comunidad como entre la comunidad y otros niveles. Comparado con antes, ha mejorado mucho la función que desempeñan las mujeres en la comunidad.

Sustentabilidad económica. El 80% del costo es sufragado con subsidios y el 20% procede de la contribución de los beneficiarios (mano de obra). Las familias que se están alojando han perdido todos sus bienes en el terremoto y, en muchos casos, la forma de ganarse su sustento. Se ponen a disposición fondos para grupos vulnerables como ayuda para emprender pequeñas empresas y, hasta la fecha (2004), se han establecido más de 1.400.

Evaluación: Se ha progresado considerablemente a nivel local en el reemplazo de viviendas ante el déficit creado como resultado de los terremotos. Hasta la fecha, se ha remediado más del 31% del déficit de viviendas.

Se han construido más de 7.500 hogares mediante ayuda mutua y se han recobrado las esperanzas donde se habían perdido completamente. La seguridad de vivir en una casa que no será destruida por un futuro terremoto ha hecho florecer un abanico de actividades y ha fomentado la participación.

Transferencia.  Originalmente empezó como plan piloto pero, actualmente, el proyecto se ha extendido a 18 de 24 municipios de la región de La Paz en El Salvador.

Para mayor información ver: www.fundasal.org.sv