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TECNOLOGÍAS APROPIADAS Y APROPIABLES

Si bien la búsqueda de tecnologías constructivas apropiadas estuvo en el origen del camino institucional, siempre se consideró que esta actividad no debía limitarse a la mera investigación de sistemas sino que debía estar fuertemente vinculada a una integración de disciplinas y a la promoción de la participación.

Para acercarnos a esta manera de entender esta búsqueda nos basamos en citas, casi siempre textuales, extraídas del libro Vivienda y promoción para las mayorías, escrito en 1987 por el Arq. Berretta, en relación a las tecnologías apropiadas y apropiables.

Necesidad de tecnologías apropiadas para el Tercer Mundo

Ante el fracaso de la sociedad industrial productiva para la solución de las necesidades básicas de las mayorías del Tercer Mundo, se acrecienta la idea de la autoproducción local para la propia subsistencia.

Ghandi hizo surgir la rueca como símbolo del autoabastecimiento e independencia de la tecnología imperial y su objetivo no era sólo satisfacer las necesidades esenciales de los pobres, sino quitarle fuerza al negocio y a la dominación. Nuestra tarea es inventar diversas ruecas en relación a vivienda progresiva, trasporte y almacenamiento de agua, energías simples, nuevas formas de crédito, médicos y arquitectos de ‘pies descalzos’, autoabastecimiento en la pequeña y productiva huerta familiar y grupal, abonos naturales simples y a la mano de todos, sistemas de educación básica en los reales problemas de la promoción y la justicia, saneamiento sanitario etc.

Es necesario hacer un giro de 180 grados en nuestro enfoque político, social y tecnológico, para intentar dar respuesta a las necesidades reales de nuestro tiempo. Grandes áreas de la investigación científico-técnica deben orientarse al autoabastecimiento y al hábitat. Esto no implica imponer a todos la misma tecnología ni tener una para ricos y otra para pobres, sino generar alternativas locales que apunten a cubrir las necesidades de las mayorías en relación a su propia cultura y clima. Tanto el técnico capacitado como los métodos y técnicas apropiados deben concurrir en ayuda de pobladores y usuarios, y no en su reemplazo.

Se requiere un camino alternativo distinto que el determinado por políticas y tecnologías que tienden cada vez más a afirmar las ideas del monopolio y de una industrialización que comporta agrandar el tamaño de las empresas con la excusa de lograr un servicio más eficaz, reduciendo mano de obra y propiciando la fabricación y montaje mecanizados, aumentando el beneficio de los ‘grandes’ y de las minorías locales.

Trabas para el desarrollo de tecnologías constructivas apropiadas y apropiables

Para la innovación en tecnologías constructivas de posible aplicación en los sectores más necesitados y también más débiles de la sociedad, es necesario tener presente que:

  1. Estos sectores por sí mismos tienen muy escasas posibilidades de mejorar productos existentes de origen industrial, o innovar sobre los de origen tradicional.
  2. El industrial y el profesional, con los ojos puestos en la clientela solvente y los centros productores de tecnología del exterior, generalmente se desentienden del desarrollo o adaptación de tecnologías aptas para este tramo mayoritario de la sociedad.
  3. La búsqueda de soluciones restringidas y muy económicas no mueve al entusiasmo de la generalidad de los técnicos e investigadores. También es escaso el uso no convencional de materiales convencionales y la experimentación con materias primas de extracción local o con desperdicios que producen las grandes ciudades y las industrias, tratados y ligados con materiales naturales o sintéticos de bajo consumo energético.
  4. Existe en la mayoría de los países del hemisferio sur, en contraste con sus necesidades y posibilidades fundamentales, un sistema tradicional de investigación generado en el exterior y dirigido principalmente a la satisfacción de requerimientos de prestigio académico, el cual tiene escasa resonancia en el ámbito de la construcción formal y mucho menos en el de los sectores mayoritarios de recursos insuficientes. La mirada puesta en el “salvoconducto de excelencia” otorgada por los centros científicos y la información europea y americana, nace más de un complejo de inferioridad y un seguimiento encandilado, que de la búsqueda apasionada y creativa de contribuir eficazmente a la solución de los problemas del auténtico desarrollo y al apoyo de nuestros pueblos.

Algunas características de las tecnologías constructivas apropiables

A la luz de lo antedicho a título ilustrativo y en relación a la tecnología constructiva, mencionaremos algunas de las condiciones que generalmente debe cumplir ésta a los efectos de que resulte apropiada para procesos de vivienda y promoción:

- Disminuir horas de trabajo
- Simplificar herramientas para que  sean utilizables por abundante mano de obra
- Hacer más humana y libre cada tarea, sin necesidad de pesados aprendizajes, tanto de la fabricación de partes como de la construcción o montaje
- Igualar las posibilidades constructivas de ‘los que saben y los que no saben’
- Tanto el equipo necesario como los sistemas y métodos utilizados deben ser económicos y de fácil mantenimiento y reparación, para asegurar su continuidad y posterior reemplazo o mejoramiento
- La organización de las tareas constructivas, debido tanto a necesidades sociales como a las inherentes al procedimiento técnico, debe ser simple y clara, respetuosa de las maneras de trabajo de los pobladores
- El uso de mano de obra no calificada o de escasa experiencia constituye un fuerte determinante del estilo tecnológico a emprender, dado que la tecnología apropiada no apunta sólo al producto, sino sobre todo a un proceso más personalizador.

En suma, la creación de tecnologías de función social exige no sólo elaborar diversas propuestas técnicas, procedimientos, métodos, equipos y herramientas, sino (y esto es lo más importante) trasmitir maneras participativas y creativas de apropiación en el hacer concreto, para viabilizar una fácil y eficaz incorporación y adaptación a la propia cultura. Esto presupone su libre uso, mejoramiento y ajuste.

En los países del Tercer Mundo en necesario también que la tecnología facilite la participación grupal en organizaciones múltiples que tiendan a la autogestión y a la creación de pequeñas empresas comunitarias.

Por fin, el uso correcto de materiales y recursos locales ha de contribuir en conservar el necesario equilibrio ecológico y disminuir la dependencia del exterior y una óptima apropiación del espacio para generar nuevas formas de autodesarrollo.